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Manejo de temperatura y humedad en cultivo interior

En este nuevo artículo de nuestra guía de cultivo interior vamos a explicarte cómo manejar el clima en tu cultivo interior. Ajustando la temperatura y la humedad relativa en cada una de las etapas, conseguirás un desarrollo óptimo de las plantas y evitarás la proliferación de plagas y enfermedades.

También vamos a introducir un concepto poco conocido por el gran público, llamado déficit de presión de vapor o VPD (Vapor Deficit Pressure). ¿Te interesa saber más? entonces, sigue leyendo.

Temperatura en cultivo interior

La temperatura en un cultivo interior determina cuán rápido tienen lugar las reacciones bioquímicas en las hojas de las plantas. Hay tres procesos que producen los compuestos básicos en el metabolismo de las plantas: respiración, fotosíntesis y fotorrespiración.

Mientras que la respiración tiene lugar durante todo el ciclo, pues todas las células necesitan oxígeno, las otras dos no. La fotosíntesis y la fotorrespiración solo ocurren mientras hay luz, así que debemos diferenciar entre temperaturas máximas y mínimas (con luz y sin luz).

Estas tres reacciones bioquímicas dependen en gran medida de la temperatura, así que debemos optimizarla para potenciar el desarrollo de nuestras plantas.

¿Cuál es la temperatura ideal para el cultivo indoor?

La temperatura ideal en condiciones atmosféricas normales, sin CO2 añadido, es de 24 grados centígrados. Para que la hoja esté a esa temperatura, la sala debe estar algo más caliente, entre 25 y 26 grados. Gracias a la transpiración de las hojas, los tejidos de la planta estarán un poco más fríos que el ambiente.

Para medir la temperatura de la hoja podemos usar un termómetro de infrarrojos, y así poder compararla con la temperatura que marca el termohigrómetro de nuestro armario de cultivo.

Si la temperatura de la hoja es igual o superior a la que marca el termohigrómetro de la sala, entonces es que no están aprovechando bien la luz. Al reflejar la energía lumínica, la temperatura es más alta que la del ambiente, y eso es algo que desde luego no queremos. Una planta en buenas condiciones debería absorber toda la luz que reciba!

termómetro infrarrojos
Termómetro de infrarrojos
termohigrómetro sonda Cornwall Electronics
Termohigrómetro

CONSEJO: Comprueba que la temperatura de las hojas sea siempre 0,5-1 ºC inferior a la de tu sala.

En cuanto a la temperatura mínima, te interesa mantener un cierto diferencial respecto a la máxima, para así estimular la floración de las plantas. Si bien en crecimiento vegetativo, es mejor tener 24 grados constantes, en floración deberías conseguir bajar a 18, o incluso 16 durante el lavado de raíces. Este diferencial induce la producción de hormonas responsables de la floración.

Aquí te dejamos una tabla resumen de las temperaturas recomendadas para el cultivo:

Fase de cultivoTemperatura máxima (luz)Temperatura mínima (oscuras)
Germinación2323
Crecimiento2420
Floración2618
Maduración2416

¿Qué temperatura soportan las plantas?

Las plantas de cannabis pueden sobrevivir a temperaturas muy altas, de más de 40 grados. Eso sí, las raíces deben permanecer frescas para que la planta siga con vida.

Un tema aparte es la calidad de flor que puedas conseguir con temperaturas altas. Seguramente los cogollos no tengan apenas sabor ni olor, ya que los terpenos se habrán volatilizado.

Humedad en cultivo interior

En cuanto a la humedad, podemos decir que las plantas necesitan menos a medida que avanza el cultivo. Un esqueje que todavía está enraizando necesita un entorno muy húmedo para sobrevivir.

Para las plántulas, la humedad también debe ser alta si queremos evitar la deshidratación. Además una humedad alta favorece un crecimiento compacto, con poca distancia internodal.

En cambio para plantas en fase de floración, es mejor trabajar con humedades bajas, para evitar la aparición de la temida botrytis en los cogollos. La idea es empezar la fase de floración con una humedad del 65% e ir disminuyendo hasta el 45 o 50% en el momento de la cosecha.

Estos valores son orientativos, y pueden variar según la temperatura. Para ajustarse bien a las necesidades del cultivo, debemos mantener un VPD adecuado. Pero tranquilos, esto lo explicaremos un poco más abajo…

¿Cómo controlar temperatura y humedad en indoor?

Para controlar el clima dentro de un cultivo interior necesitamos aparatos que puedan modificar la potencia de extractores, aire acondicionado, y deshumidificador dentro de nuestra sala. Veamos pues, cómo controlar cada uno de los parámetros.

Control de temperatura en cultivo interior

Para controlar la temperatura máxima y mínima usaremos dos estrategias distintas:

  • Temperatura máxima. Este valor se controla aumentando la velocidad de los extractores, a la vez que el aparato de aire acondicionado. Para los motores eléctricos existe el controlador de velocidad con termostato, que hace gira el extractor al máximo cuando se excede el setting de temperatura (unos 25 grados es lo habitual). De esta manera el aire fresco entra y refresca el ambiente.

En cuanto al aire acondicionado, lo suyo es instalar un Trol ars-1, capaz de distinguir entre fase diurna y nocturna mediante su fotocélula. Gracias a este aparato puedes dar dos temperaturas distintas según estén las luces apagadas o encendidas.

controlador aire acondicionado universal
Controlador aire acondicionado TROL ARS-1
  • Temperatura mínima. Para mantener la temperatura mínima a nivel aceptable (16 grados es lo más normal en floración) puedes recurrir al aire acondicionado o a un calefactor. Algunos de los relojes temporizadores incluyen una salida inversa para el radiador, como por ejemplo el temporizador Climate 8x600w. Esto quiere decir que cuando las luces se apagan, dan potencia al calefactor para evitar que la mínima naje demasiado.

Control de humedad en cultivo interior

Para mantener la humedad al nivel deseado, usaremos un humidificador y/o un deshumidificador. Si bien es cierto que el aire acondicionado reseca, es mejor dedicarlo solamente al control de temperatura. Entonces, tenemos dos estrategias a seguir para la máxima y la mínima:

  • Humedad relativa máxima. La controlaremos mediante un deshumidificador (puedes conectarlo a un higrostato). Este aparato dará la orden de encendido cuando detecta una humedad demasiado alta.
  • Humedad relativa mínima. Para conseguir estar por encima del valor mínimo, necesitas instalar un humidificador. Estos aparatos vaporizan el agua con que llenamos previamente sus depósitos, e incrementan el vapor de agua en el aire. Se usan sobre todo en salas destinadas a la propagación de esquejes y cultivo de plantas madres.

Déficit Presión de Vapor o VPD

Para terminar nos gustaría introducir un tema que llevará tu cultivo al siguiente nivel. Aunque no vamos a entrar en detalle para no liarte, queremos que empiece a sonarte antes de dedicarle un capítulo entero.

El Déficit de Presión del Vapor o VPD (Vapor Pressure Deficit) es una manera de medir el clima de un invernadero. Puede utilizarse para prevenir enfermedades provocadas por hongos, y para aumentar la tasa de transpiración de las plantas.

¿Qué es el VPD?

El Déficit de Presión del Vapor o VPD (Vapor Pressure Deficit) es una manera de medir el clima de un invernadero. Puede utilizarse para prevenir enfermedades provocadas por hongos, y para aumentar la tasa de transpiración de las plantas.

En nuestro growshop solemos explicar el VPD como la comodidad que tiene la planta para transpirar.

Técnicamente, se define como la diferencia entre la presión de saturación y la presión de vapor de agua a una temperatura determinada. Este déficit determina si los estomas de la plantas están abiertos o cerrados.

VPD = Presión de saturación – Presión de vapor

El ajuste del VPD permite al cultivador ajustar la tasa de transpiración, de manera que puede equilibrarse con las condiciones de la sala de cultivo. Esto se traduce en mayores cosechas, libres de hongos como el oídio o la botrytyis.

Cuanto más negativo sea el VPD, más facilidad tiene la planta para transpirar. Pero hay un límite para eso, puesto que un VPD demasiado bajo puede provocar que las plantas se sequen.

A más transpiración, mayor absorción de agua a través de las raíces. Así que, a medida que el cultivo avanza, nos interesa un mayor déficit de presión de vapor para que las plantas beban (y coman más)

En cambio, cuanto más cercano a cero sea el VPD, menos facilidad para que las plantas transpiren y mayor probabilidad de ataques de hongos. Recordad que muchos de los hongos fitopatógenos necesitan de agua líquida sobre las hojas para infectar las plantas.

¿Cómo se mide el VPD?

Existen varias unidades para medir el VPD, aunque la más habitual son los Kilo pascales o KPa. Es una escala negativa, es decir, un VPD igual a cero significa saturación del aire al 100% (rocío o dew point).

Aunque el valor depende del resultado de una fórmula, lo mejor es usar alguna de las tablas que hay disponibles en la web. Basta con cruzar el dato de temperatura con el de humedad relativa para comprobar si la planta está trabajando correctamente.

tabla vpd
Tabla de valores VPD recomendados

Te dejamos una tabla de valores recomendados para cada fase del cultivo: propagación, crecimiento/prefloración, y floración plena. A la izquierda tienes el eje con las temperaturas, y arriba la humedad relativa. En rojo están marcadas las zonas demasiado peligrosas, intenta evitarlas!

Además también te recomendamos el uso de un termómetro de infrarrojos, para saber exactamente a qué temperatura se encuentran las hojas.

¿Cómo se ajusta el VPD?

Para ajustar el VPD podemos jugar con tres parámetros: temperatura ambiente, humedad relativa e intensidad de luz. El aumento de la iluminación provoca un aumento de la temperatura de la hoja, lo que

  • Reducir VPD (acercar a punto de saturación): bajar temperatura, subir humedad relativa, menos iluminación
  • Aumentar VPD (aumentar transpiración): subir temperatura, bajar humedad relativa, más iluminación

¿Cuáles son los niveles adecuados de VPD ?

Cómo siempre la respuesta es…depende. Según la fase del cultivo, se requiere una mayor o menor tasa de transpiración. Estos son los valores que suelen manejarse en cultivos profesionales de cannabis:

  • Germinación y enraizamiento: 0,4 a 0,8 kPa
  • Fase vegetativa y prefloración: 0,8 a 1,2 kPa
  • Floración avanzada: 1,2 a 1,6 kPa
Manel Asenjo

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